In Salud

Lo fundamental no es envejecer, sino cómo envejecer. Claves envejecimiento activo

Es evidente en los tiempos que corren, en los cuales la información sobre casi todo esta al alcance de todos que hacer actividad física de forma regular y controlada es un beneficio para el cuerpo y la mente. Por eso aquí actuaré de una forma mas genérica pero no por ello dispersa y ya abordaremos tales beneficios cada uno en su momento.

La realidad social que nos envuelve, si no fallan las estadísticas, es que el volumen de población dominante es aquella que denominamos “tercera edad”.

Según un estudio realizado por una universidad Argentina en 2012 bajo el lema “Envejecimiento y Salud” propuesto por la Organización Mundial de la Salud, fueron encuestadas 490 personas mayores de 65 años a las cuales se les preguntó a qué edad se considera que debe hablarse de “la tercera edad”, “adulto mayor”, o “vejez”. El promedio de respuesta fue de 68 años, lo que NO coincide con el índice de la OMS, que lo fija a los 60.

Un dato significativo e interesante de este estudio determina que solo un 24% de la población estudiada menor de 71 años se siente incluida en el colectivo de la tercera edad. Dato destacable si consideramos que el 80% del total de las personas encuestadas consideran que pertenecen a la “tercera edad” antes de los 70 años.

Está claro que la edad no es más que un número. Hay personas que consideramos mayores pero que mantienen una vida activa y alegre, con lo que por ende se sienten jóvenes. La actividad está directamente ligada a la salud. Los trastornos propios de la tercera edad son en parte consecuencia del sedentarismo. Las personas que realizan alguna actividad física, consiguen frenar y retrasar estos síntomas, además de tener un autoconcepto más positivo de sí mismos, lo que repercute directamente en su calidad de vida.

Eligiendo cómo quieres envejecer

Realmente, lo cierto de mi experiencia en el trabajo con “personas mayores” es que 5 o 6 años arriba o abajo, socialmente hay una serie de ítems que nos indican y determinan que somos “viejos”. La vida de una persona tiene una dimensión individual, física y emocional que configura la vida personal según distintas influencias, social, política, histórica, etc. Por lo tanto, no hay una manera de envejecer, sino una pluralidad de alternativas. Por eso, en definitiva, se debe asociar a los distintos modos de la “situación vital” que resulta de la concurrencia de múltiples variables que condicionan a la persona más allá del paso inexorable del tiempo que acumula años.

La cuestión y dato fundamental no es envejecer, si no cómo lo hacemos. En este punto tengo que volver sobre los resultados de mi trabajo en personas de edad avanzada con inquietud, y no es una patología la inquietud, las cuales no han comulgado con las creencias sociales limitantes de cuando se es “viejo para…”.

Desde que tenía 10 años estoy escuchando lo de “ Ya eres mayor para..” ¿Para qué?… Para nada.

Ahora no voy a entrar en analizar aquellos factores que configuran estos límites ni los intereses que hay detrás. Simplemente destacar que SE PUEDE. Con actividad física controlada, salud emocional adecuada y alimentación correcta, la vida NO TIENE LÍMITES.

TÚ ELIGES…

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Comments
  • Salva Serrano
    Responder

    Thank you very much, if I can help you in something else, do not hesitate to ask me.

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